Cuando decimos que una expedición se hace “en esquís con pulka”, mucha gente imagina descensos por pistas o travesías de montaña con pieles de foca. No es eso. Es una forma de viajar propia del Ártico, más cercana a caminar sobre la nieve que a esquiar en el sentido alpino. Esta guía explica en qué consiste, qué material se usa y qué hace falta para empezar.
Qué es cada cosa
El esquí nórdico de travesía (también llamado backcountry nordic o randonnée nórdica) usa un esquí ancho y estable, con el talón siempre libre (la bota se fija solo por la puntera) y una suela con escamas o con pieles cortas que agarran hacia atrás y deslizan hacia delante. Con ese material avanzas por terreno llano y ondulado sin hundirte en la nieve, a un ritmo parecido al de una marcha a pie pero mucho menos cansado. Si quieres el mapa completo de modalidades, lo tienes en esquí de fondo, nórdico y de travesía.
La pulka es un trineo de carga bajo y alargado que se remolca con un arnés de cintura y dos barras rígidas (los tiros). Dentro va todo tu equipo: saco, ropa, comida, material de grupo. Al ir sobre la nieve, un peso que sería imposible cargar a la espalda se arrastra sin apenas esfuerzo en llano. En las subidas se nota; en las bajadas hay que frenarla con el cuerpo para que no te adelante y te tire.
La combinación de las dos cosas es lo que permite recorrer distancias largas por el interior ártico llevando todo lo necesario para vivir varios días fuera.
El material, pieza por pieza
- Esquí: unos 55-65 mm de ancho en el patín, con canto metálico. Escamas para el agarre (no requieren mantenimiento) o zona de pieles adhesivas cortas.
- Fijación: de puntera tipo NNN-BC o 75 mm (“tres agujeros”), robusta, con talón libre.
- Bota: de cuero o plástico ligero, más alta y rígida que la de fondo clásico, para dar control con la pulka detrás.
- Bastones: largos, con rosetas grandes para no clavarse en nieve blanda.
- Pulka: de 60 a 90 litros según la travesía; con funda de cierre para que no entre nieve.
- Arnés y tiros: el arnés reparte la carga en la cintura y las caderas; los tiros rígidos evitan que la pulka te golpee en las bajadas.
En nuestras expediciones el material de esquí y la pulka van incluidos: no tienes que comprar nada.
Qué nivel hace falta
Menos del que la gente cree. No necesitas experiencia previa en esquí de fondo ni en travesía. Lo que sí necesitas:
- Fondo físico para caminar varias horas seguidas cargando o arrastrando peso, varios días. Si haces montaña, rutas largas o corres con cierta regularidad, tienes la base. Lo desarrollamos en preparación física para una expedición polar.
- Estar dispuesto a caerte los primeros días. Encontrar el equilibrio con esquís largos y una pulka detrás lleva una jornada o dos. Es parte del proceso, y en llano las caídas no duelen.
- Tolerancia al frío y a la incomodidad. No es sufrimiento constante, pero hay momentos de manos frías, de montar cosas con viento y de levantarse antes del amanecer.
En nuestras expediciones más accesibles (Kebnekaise Cabin Adventure, Expedición Fotográfica) el primer día es una jornada de entrenamiento: se prueba todo el material, se ajustan botas y arneses y se practican los movimientos básicos antes de salir a la ruta.
Cómo es una jornada tipo
- Mañana. Desayuno fuerte, recoger el campamento o el refugio, cargar y equilibrar la pulka (el peso, centrado y bajo). Salir con la primera luz.
- Ruta. Entre 6 y 20 km según la etapa y el grupo, con paradas cortas cada hora u hora y media para beber, comer algo y quitarse o ponerse capas. El ritmo lo marca el más lento, no el más rápido.
- Técnica del día. En llano, deslizar largo y usar los bastones. En subida, paso de tijera o de espiga y clavar cantos. En bajada, cuña ancha, peso atrás y frenar la pulka con el arnés.
- Llegada. Montar el campamento o instalarse en el refugio, derretir nieve para agua, cocinar, secar guantes y calcetines. En los refugios con sauna, ese es el momento.
- Noche. Cena, revisar el parte del día siguiente y, si el cielo despeja, salir a mirar la aurora.
El error más común
Ir demasiado abrigado mientras andas. Arrastrando una pulka generas mucho calor; si sudas, la ropa se moja y luego te enfrías en cuanto paras. La regla es salir con un poco de frío y regularte con las paradas. Se aprende el primer día. Está en detalle en qué llevar a una expedición al Ártico.
En resumen
El esquí de travesía con pulka es una técnica de viaje ártico, no un deporte de pista. Se puede empezar sin experiencia previa si tienes fondo físico y aceptas un par de días de aprendizaje. A cambio, es la forma de meterte en el interior del Ártico llevando contigo todo lo necesario para vivir allí una semana.



