El volcán Ojos del Salado nevado sobre el desierto de Atacama

Alta montaña

Aclimatación a la altitud: cómo se sube el Ojos del Salado

Por qué la cumbre del volcán más alto del mundo se juega en la aclimatación y no en la técnica: qué le pasa al cuerpo en altura, la regla de subir alto y dormir bajo, los campamentos y la temporada.

El Ojos del Salado, en la frontera entre Chile y Argentina, es el volcán más alto del mundo (unos 6.893 m; las fuentes varían entre 6.879 y 6.893) y la segunda cumbre más alta de América. Técnicamente no es difícil: hasta muy arriba es una caminata sobre terreno de roca y escombro, con un paso corto de trepada fácil cerca de la cima. Lo que decide si llegas o no es la aclimatación. Esta guía explica por qué.

Qué le pasa al cuerpo en altura

A 6.000 metros la presión atmosférica es aproximadamente la mitad que a nivel del mar. Cada respiración lleva la mitad de oxígeno. El cuerpo compensa con el tiempo: respiras más rápido y más profundo, el corazón bombea más, cambia el pH de la sangre y, en varios días, empiezas a fabricar más glóbulos rojos y a usar mejor el oxígeno disponible.

Si subes demasiado rápido, ese proceso no llega a tiempo y aparece el mal agudo de montaña (MAM): dolor de cabeza, náuseas, falta de apetito, insomnio, sensación de resaca. Es común y manejable si se reconoce a tiempo. Ignorarlo y seguir subiendo puede derivar en cuadros graves: edema pulmonar de altura (EPA) o edema cerebral de altura (ECA), ambos potencialmente mortales y que obligan a descender de inmediato.

Por eso una expedición seria dedica la mayor parte de sus días a subir despacio, no a la cumbre.

Laguna Verde, en el altiplano de Atacama, con termas humeantes en primer plano y volcanes al fondo
La zona de Laguna Verde, hacia los 4.300 m, es uno de los puntos clásicos de aclimatación antes del Ojos del Salado: lagunas de altura, termas y varios días para adaptarse. Foto: Lucash / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)

La regla de oro: subir alto, dormir bajo

El principio que ordena toda la aclimatación es este: puedes ascender durante el día a una cota más alta, pero vuelves a dormir a una cota más baja (o solo un poco más alta que la noche anterior). El estímulo (subir) provoca la adaptación; el descanso (bajar a dormir) evita que el cuerpo se sobrecargue.

Los montañeros lo resumen en dos cifras orientativas por encima de los 3.000 m: no subir el campamento más de 300-500 m por noche, y meter un día de descanso cada 1.000 m ganados. En el Ojos del Salado eso se traduce en:

  • Varios días en el desierto de Atacama a cotas intermedias (unos 3.000 a 4.500 m), con caminatas de aclimatación y, a menudo, la subida a algún cerro de cinco mil metros cercano.
  • Campamentos escalonados en el propio macizo, subiendo la cota de campamento poco a poco (base a unos 5.200-5.300 m, campo alto en torno a 5.800 m).
  • Portear material a la cota siguiente y volver a dormir abajo antes de trasladar el campamento definitivo.
  • Un día de cumbre largo desde el campo alto: muchas horas de subida y varias de bajada, saliendo de madrugada.

Los nombres y las cotas exactas de los campamentos varían según la ruta y la organización. Lo que no cambia es la lógica: el tiempo invertido abajo es lo que te da la cumbre arriba.

La temporada

La ventana para intentar el Ojos del Salado va de noviembre a marzo, el verano austral. Fuera de esos meses, el viento y el frío en altura hacen el intento poco razonable. En la ciudad base (Copiapó) las temperaturas pueden rondar los 25-28 °C en pleno verano; en la cumbre, con viento, se puede bajar de los 30 bajo cero. Son dos mundos en el mismo viaje.

Qué depende de ti

  • Llegar con fondo físico de montaña. No hace falta experiencia técnica, pero sí saber caminar muchas horas seguidas por terreno irregular. Ver preparación física para una expedición polar (el fondo aeróbico es el mismo).
  • Hidratarte y comer aunque no te apetezca. En altura el apetito baja y la deshidratación acelera el MAM. Bebe 4-5 litros al día.
  • Ser honesto con cómo te encuentras. Un guía puede gestionar un síntoma leve a tiempo; no puede gestionar el que le ocultas.
  • Aceptar que el plan manda sobre las ganas. Si un día toca descansar para aclimatar, se descansa. Muchas cumbres se pierden por ir demasiado rápido los primeros días.

Existe medicación (acetazolamida) que ayuda a la aclimatación; su uso se valora con el guía y, si acaso, con tu médico antes del viaje. No sustituye a subir despacio.

En resumen

El Ojos del Salado no se sube con técnica, se sube con paciencia. La expedición dedica la mayoría de sus días a ganar altura despacio, con la regla de subir alto y dormir bajo, para que el cuerpo tenga tiempo de adaptarse. La temporada es el verano austral, de noviembre a marzo. Por qué es el volcán más alto y qué otros hay cerca, en los volcanes más altos del mundo. Los detalles de itinerario y campamentos de nuestra expedición están en la ficha de Ojos del Salado Expedition.

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